¿Sabes cuáles son las diferencias entre un Procurador y un Abogado?

Un Procurador y un Abogado son dos figuras profesionales e indispensables dentro del sector jurídico. Aun siendo esenciales en los Juzgados y Tribunales, quienes tienen una dedicación profesional diferente, o  no han tenido mucho contacto con este campo jurídico, pueden tener confusión acerca de las diferencias entre un Procurador y un Abogado.

En GPC Procuradores, consideramos necesario que distingas a ambas figuras. Tanto si buscas un conocimiento general sobre ellas, como para saber con cierta ciencia qué funciones realizan y qué te pueden aportar, si en algún momento de tu vida necesitas del servicio de un Procurador y un Abogado.

La realidad es que son dos profesiones que se complementan entre sí para mejorar el proceso judicial, colaborar al buen cauce de la Administración de Justicia y dar un servicio mucho más satisfactorio al cliente. Es por eso que muchos Abogados necesitan de procuradores para la tramitación de aquellos asuntos en los que la ley prevé como obligatoria la intervención del procurador, con los que llevan asuntos de forma colaborativa.

prima la satisfacción del cliente

Nuestra misión con este post es que no te quede duda alguna de qué diferencias existen entre un Procurador y un Abogado. ¡No te pierdas detalle!

¿Qué es un Procurador y cuáles son sus funciones?

Un Procurador de los Tribunales es un profesional licenciado o graduado en Derecho que debe haber cursado el master de acceso a la procura,  experto en Derecho procesal, e inscrito en el Colegio de Procuradores de la ciudad en la que ejerza su actividad principal.

Su función principal es actuar como enlace directo entre los Tribunales y el Abogado también entre el cliente y los Tribunales. Además de esta misión fundamental, los Procuradores ejercen cinco funciones esenciales como expertos del procedimiento judicial:

  • Representación de las partes. La firma de un Procurador en los escritos que incoan e impulsan el procedimiento tiene función acreditativa. Equivale a la firma de la parte representada.
  • Colaboración con la profesión de la Abogacía. La intervención del Procurador en el proceso judicial no siempre es preceptiva, en procesos de poca cuantía como monitorios y verbales no lo es. Pero sí es recomendable disponer de un Procurador ya que, incluso un asunto de apariencia sencilla, puede encerrar complejidades jurídicas imprevisibles.
  • En casi todos los procesos civiles, penales, contenciosos y mercantiles, el Procurador es preceptivo y la Ley de Enjuiciamiento Civil prevé su intervención como requisito indispensable y previo al inicio de  la tramitación del procedimiento.
  • Notificaciones y comunicados. El Procurador es el receptor de todas las notificaciones judiciales, de los procedimientos en los que está personado y es el encargado de trasladar dichas notificaciones, citaciones y demás comunicados del Juzgado a la parte a la que representa,  a través de su abogado.
  • Colaboración con la Administración de Justicia. Muy en consonancia con la misión principal de la que hablábamos antes, los Procuradores cooperan al encauzamiento de los procesos judiciales, impulsando cada proceso desde su cualidad de experto en derecho procesal.
  • Vía de apremio jurisdiccional. Los Procuradores tienen potestad para ejecutar todas las sentencias, dictadas en los procedimientos en los que sean parte y son una figura imprescindible en este tramo del proceso pues una sentencia que no se cumple, si no se ejecuta, carece de efectividad.

¿Cuáles son las funciones de un Abogado?

Los Abogados son profesionales, también graduados o licenciados en Derecho, que deben haber cursado el Máster de Acceso a la Abogacía y haber aprobado el examen estatal de Abogacía, además de estar inscritos en el Colegio de Abogados, como establece el Estatuto General de la Abogacía Española.

Sus funciones son algo menos procesales que las funciones del Procurador, pues asisten más al cliente y a la defensa jurídica. De esta forma, quedarían sistematizadas:

  • Los Abogados son quienes se encargan de la asesoría jurídica y de la atención personalizada al cliente para llevar su asunto.
  • También llevan a cabo la defensa jurídica del mismo, realizando previamente el estudio y análisis del caso legal, y creando una línea de defensa.
  • Velan por los intereses de sus clientes orientando el juicio hacia la obtención de sus beneficios, con honestidad, lealtad y diligencia.
  • Representan al cliente en negociaciones, reuniones y asisten a la celebración del contrato para asegurarles una lectura correcta de las cláusulas.
  • Gestionar tramitaciones judiciales, administrativas o privadas en lugar del cliente.

Las diferencias entre un Procurador y un Abogado

Las diferencias entre un Procurador y un Abogado son bastante amplias. Pero pueden agruparse de la siguiente forma.

Formación universitaria y postgrado previa a la Colegiación

busca defensa jurídica

Tanto Procuradores como Abogados deben haber realizado la carrera universitaria de Derecho. Sin embargo, a los Procuradores se les exige un master de acceso a la procura, más una prueba de aptitud.

A los Abogados no se les exige, ni para examinarse ni para ejercer, ser expertos en la materia procesal. Únicamente deberán mostrar sus conocimientos procesales durante el examen.

Funciones de un Procurador y un Abogado

Las funciones de un Procurador y las de un Abogado, como has podido observar, distan entre sí, y mucho. Decíamos que son profesiones totalmente complementarias. Son figuras que colaboran entre sí para obtener un mejor rendimiento y resultados, que se verán reflejados en la satisfacción del cliente. Pero las funciones de uno y otro son totalmente distintas.

Para empezar, el Procurador lleva a cabo la representación técnica y el Abogado, la defensa jurídica. El Procurador realiza las gestiones y trámites necesarios para que el procedimiento avance, como es la subsanación de  defectos procesales, liquidación tasas, impulso procesal cuando el proceso quede parado, presentación telemática de demandas y escrito y recepción de las notificaciones judiciales. Mientras que el Abogado se prepara la defensa judicial, la intervención oral en el juicio y los escritos de demanda, contestación y demás.

El papel del Procurador de los Tribunales es mucho más formal, conoce la forma legal en la que se tramita cada proceso y las peculiaridades de cada juzgado. El de los Abogados es un conjunto más material, más de fondo aunque estos  también cumplan con algunas formalidades. Esto es porque, en esencia, los Abogados dedican sus horas de despacho a diseñar la estrategia de defensa legal de los clientes.

Las funciones más relacionadas con el proceso judicial se entienden labores más formales, ejecutadas por parte de los Procuradores, pero igual de necesarias.

Intervención procesal

enlace Tribunales y el Abogado

La intervención de un Procurador y un Abogado no siempre es preceptiva, según la ley. Depende del proceso y de las circunstancias, será obligatorio o no que la parte esté representada y defendida por un Procurador y un Abogado, respectivamente.

La necesidad de defensa por un Abogado suele entenderse mucho más amplia. Pero lo más aconsejable es contar con ambos profesionales siempre. Puesto que muy difícilmente sabrás como se desenvuelve el procedimiento que resuelva tu caso legal.

¿Dónde encontrar a los mejores Procuradores?

En GPC Procuradores tratamos de dar el mejor servicio de la profesión, acercándonos a los clientes de hoy en día. Procuramos solventar tus incidencias a la mayor brevedad posible. Por eso, nuestro servicio se caracteriza por la calidad de nuestros profesionales, con la posibilidad de ejercer en cualquier partido judicial de España.

¿Te ha sido de utilidad este post? ¿Quieres saber más sobre las funciones de un Procurador y de un Abogado? Sigue leyendo nuestro blog, donde te contamos los aspectos más interesantes del mundo jurídico.

Si estás interesado en contratar un servicio de Procurador de los Tribunales, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

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